ALARMISMO POR DOQUIER

Por Carlos Vilchez Navamuel

Constantemente leemos noticias sensacionalistas y escuchamos también opiniones y sentencias alarmistas que asustan tanto a incautos como a pesimistas o creyentes de sistemas religiosos que hacen pensar en cosas apocalípticas cual si fueran verdades absolutas, así también escuchamos a seguidores de ideologías como el comunismo o socialismo del siglo XXI o temas   como el ambientalismo, un asunto científico que se ha convertido en catastrofismo, alarmismo y amarilismo utilizado con fines políticos por la izquierda que siempre ha estado en contra del capitalismo productivo.

Las profecías sobre el fin del mundo se han escuchado cientos de veces, desde hace 40 años se han hecho por lo menos tres o cuatro predicciones que afirmaban el fin del mundo, pero hasta el momento el planeta continúa girando alrededor del Sol con todos sus habitantes.

En los ochenta del siglo pasado se predijo que para el año 2000 no habría suficiente alimento para tanta población, hoy día hay más gente, menos pobreza y estamos por lejos de quedarnos sin alimento. Para el que esto escribe, el problema de la falta de alimento en un sector de la población han sido las políticas equivocadas para actuar de forma adecuada, el mejor ejemplo es que se gastan 1000 millones de dólares al día para procurar reducir la temperatura medio grado en cien años, en lugar de utilizar todo ese dinero en erradicar la pobreza del mundo.

Algunos de los diferentes virus que aparecen de repente como el virus de las vacas locas o el VHS se pronosticaron como verdaderas pandemias y al final en pocos años se han detenido.

Entre estos alarmistas nos encontramos con aquellos que dicen que vivimos peor que antes, y nosotros nos preguntamos ¿Cómo puede alguien afirmar semejante tontería? Se sabe que estamos en uno de los mejores momentos de la humanidad y del planeta, tenemos más conciencia ambiental, vivimos muchos años más y más saludables que en cualquiera otra época de la historia, hay menos gente marginada, el 90% de la población está fuera del grupo que se considera vive en pobreza extrema, hay menos guerras, contamos con una tecnología inimaginable en el siglo XVII y es cuando tenemos las mejores herramientas de comunicación entre las personas las cuales son accesibles a todo el mundo.



En cuanto al catastrofismo o alarmismo ambientalista, hay un ganador del Premio Novel, nada menos que el ex vice presidente de los EEUU, Al Gore, que afirmó hace ya unos 8 o 9 años que el Ártico podría desaparecer para el año 2015.

Las personas que hablan sobre el CO2 que producimos los seres humanos y calentamiento global ignoran que prácticamente no hay científicos serios que acepten que esto es así, hoy día se sabe que el CO2 producido por el hombre es insignificante, que no altera la temperatura y que es necesario para nuestro hábitat, también es de conocimiento científico que la actividad solar y los rayos cósmicos son los que producen los ciclos de cambios de temperatura en el planeta.

De la misma forma estos agoreros han señalado que los grandes derrames de petróleo afectarían el ambiente por 200 años o más, pero que de sus consecuencias hoy día se sabe muy poco científicamente hablando, pues el petróleo desaparece rápidamente aparentemente por una bacteria que lo devora y que existe en la mar.

Y lo último que hemos escuchado de uno de estos alarmistas y embaucadores es una información que dice que para el año 2050 habría más plástico que peces en el mar.

Y nosotros nos preguntamos ¿De verdad hay gente seria que puede aceptar esta manera alarmista de vivir y de ser?

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