Bienes Raíces en Costa Rica, Relación entre Propietarios y Corredores

Por Carlos Vilchez Navamuel
Consultor de Bienes Raíces
 

(1ro. de siete artículos)

Durante muchos años la relación entre Propietarios y Corredores ha sido practicada de manera informal, generalmente los propietarios han visto a los Corredores como simples intermediarios, y en algunos casos hasta se les ha considerado de oportunistas, esa forma de clasificar a los Corredores dio una idea equivocada del Corredor y consecuentemente se practicaron “malas costumbres” o procedimientos entre las partes.

Entre los principales malos hábitos que se generaron cuando esta actividad estaba incipiente y que al día de hoy persisten, están los siguientes; del lado de los propietarios su costumbre de dar la propiedad a muchos Corredores al mismo tiempo para que promocionen su venta o renta, y eludir o negarse a firmar documentos donde se manifieste de forma clara la autorización a promocionar sus propiedades con las reglas del juego bien establecidas.

Por su parte los Corredores aún tienen temor a cobrar por los demás servicios que hacen, no solo a los propietarios sino también a clientes potenciales que quieren que uno les facilite toda clase de información gratis. En mi caso tengo tarifas establecidas por consultas, por visitas y por otros servicios como son hacer estudios de uso de suelo, de registro etc., etc.

Es absurdo por ejemplo, que un propietario pretenda que un Corredor promocione su propiedad -que en algunos casos vale varios millones de dólares- sin firmar un documento que especifique las condiciones mínimas de la venta y que a la vez lo autorice a hacerlo. Resultado de esto es que en algunas oportunidades, el Corredor presenta al cliente comprador al propietario, este le compra la propiedad, y el propietario luego se niega a pagar la comisión al Corredor porque no existe un papel que lo respalde.

En la actualidad, el negocio de Bienes Raíces en Costa Rica pasó de ser un simple asunto de propietarios y compradores a un negocio de mayor importancia, de contratos sencillos de compra-venta hechos en forma “arcaica, a un negocio mas complejo. Los compradores, desarrolladores o inversionistas, así como los dueños de sus propiedades necesitan hoy día mas información, conocimiento y en definitiva una buena asesoría.

Con la profesionalización, los esfuerzos de las Cámaras de Bienes Raíces y la incorporación de compañías y firmas de Bienes Raíces extranjeras las cosas tienden a cambiar.

Los propietarios se olvidan que para que la venta de su propiedad se haga realidad, se necesita hacer un gran esfuerzo de promoción, esto requiere experiencia en el ramo, una infraestructura adecuada, dinero y mucha dedicación, y por supuesto, en ciertos casos se necesitará también la colaboración de otros profesionales.

Algunos propietarios que experimentan y hacen sus propios esfuerzos por vender sus propiedades en forma directa y “sin intermediarios” se han dado cuenta fácilmente que el colocar un rótulo de SE VENDE acompañado de un número telefónico en su propiedad o el poner un anuncio publicitario en un periódico, les significa primero que todo estar dispuestos a recibir una gran cantidad de llamadas las cuales tomarán tiempo contestarlas; deberán así mismo contemplar el costo de los anuncios publicitarios sean estos en revistas especializadas o periódicos locales o nacionales, luego tendrán que hacer las citas y desplazarse al lugar donde está la propiedad para mostrarla, o de lo contrario deberán pagarle a una persona para que esta cuide la propiedad y la muestre. En esta etapa, los periodos suelen ser de semanas, meses, y en algunos casos años.

Si se suma el costo de estos esfuerzos arriba mencionados, podremos entender que el asunto no resultará fácil ni más barato.

Negarse a pagar una comisión muchas veces le resultará mas caro, por ejemplo, en los casos de renta de propiedades, tener un mes desocupada la propiedad significa cerca del 10% de la renta en un año, con la acumulación de los meses de espera el propietario nunca recuperará las entradas de los meses no rentados. Por todo esto, si un propietario tiene su propio rótulo o aviso económico y recibe una llamada de un Corredor que dice tener un cliente, lo mejor que puede hacer es recibirlo con los brazos abiertos y reconocerle el pago de la comisión acostumbrada, si el contrato de venta o alquiler se hiciere efectivo con su cliente.

Si usted quiere vender, comprar o alquilar su propiedad y no sabe nada del negocio de los Bienes Raíces, búsquese una compañía o Corredor(a) experimentado que lo asesore, de la misma forma que busca un abogado o un dentista cuando lo necesita, (recuerde usted no busca cinco dentistas para que le arreglen sus dientes, usted quiere al mejor dentista), esta persona puede serle muy útil, le ahorrará dinero y posiblemente con una buena asesoría podrá obtener mayores réditos.

Antes de firmar un contrato con un Corredor(a) revise sus antecedentes, pregunte cuantos años tiene como profesional en este campo, y tenga siempre presente que hoy día muchas personas dicen ser Corredores de Bienes Raíces en la calle, pero no todos son verdaderos profesionales ni tienen la capacidad de hacer un buen trabajo.

Para esto debe buscar una persona o compañía responsable dedicada a su profesión, pregunte cuales son los requisitos y condiciones en que trabaja y firme un documento en el cual las partes lleguen a un acuerdo como en cualquier otro negocio.

Compartir

Post navigation