Costa Rica, un país en donde todo se hace muy lento

Por Carlos Vilchez Navamuel

Carlos Vilchez Navamuel (foto 2)

¿Cuándo aprenderemos en Costa Rica a hacer las cosas de forma más expedita?  ¿Por qué tardamos tanto en tomar decisiones y en resolver los problemas? ¿Será que uno de los símbolos patrios -La Carreta- está tan metido en nuestras mentes que no nos deja hacer las cosas de otra manera?

Un repaso de algunos hechos nos ayudará a comprender el porqué de este escrito, veamos unos ejemplos: En Costa Rica se tarda 60 días para hacer una compañía operativa, mientras que en Nueva Zelanda se toma un día. Las becas a veces tardan hasta tres años en otorgarlas, las expropiaciones que necesita hacer el Estado tardan hasta veinte años, la avenida segunda se empezó hace ya más de 50 años y todavía no se ha terminado, la carretera a Caldera al igual que la costanera duraron  más de 30 años para que se concretaran.

El proyecto de la circunvalación no se ha terminado después de más de 45 años. Más de diez años llevan en aprobar la concesión de la carretera a San Ramón. Cinco años se ha tomado el gobierno para arreglar el problema de “la platina” y todavía no lo han solucionado. Los puentes bayle que son colocados por emergencia no deberían permanecer más de seis meses y los dejan años.

El aeropuerto del sur tiene años esperando, lo mismo que cantidad de proyectos viales que son urgentes.  Los permisos para construcción son largos y tediosos, los trámites para pagar los impuestos la mayoría de las veces son muy lentos.

El TLC con EEUU, República Dominicana y el resto de los países centroamericanos tomó cerca de cinco años en aprobarse, mientras que los vecinos en el sur -Panamá- lo hicieron en quince días.

El estado costarricense y muchos de sus políticos y legisladores que han estado ejerciendo durante los últimos 30 años no han sabido leer lo que sucede en nuestro tiempo,  se quedaron con las ideas del siglo pasado, los mecanismos legislativos para aprobar leyes están obsoletos.

La legislación nuestra está atrasada y contiene aún una serie violaciones sobre los derechos humanos, prueba de ello es la reciente condena que recibió el estado costarricense de parte de la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) por haber prohibido la Fecundación In Vitro.

Los juicios tardan años en la mayoría de los casos, el caso del juicio Ice Alcatel es un ejemplo de lentitud judicial, se llevó más de 8 años y  por lo tanto la justicia no resulta  ni pronta ni cumplida.

Somos el único país en Latinoamérica que no ha sabido bajar la pobreza como sí lo están haciendo los demás países latinoamericanos de acuerdo a los Objetivos del Milenio.

Ante tanta lentitud las preguntas que se nos vienen a la cabeza son muchas. ¿Por qué tardamos tanto en ejecutar y hacer cumplir lo que requerimos? ¿Qué debemos de hacer para cambiar y hacer las cosas de manera más rápido? ¿Qué se está haciendo para cambiar de actitud? ¿Cuánto tardaremos para tomar nuevas medidas? ¿Quién o quienes impulsarán los cambios?

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