Jóvenes liberales empiezan a sentirse con más fuerza en Costa Rica

Por Carlos Vilchez Navamuel

Jóvenes liberales en la Paza de la Democracia

Esta campaña electoral nos ha permitido observar que día a día aparecen más y más jóvenes liberales en Costa Rica, esto nos agrada sobre manera,  el país ha vivido adormecido por más de 60 años con ideas socialistas que funcionaron en una época pero que ya debemos cambiar. Necesitamos un Estado más moderno, más libertades y más facilidades para trabajar.

Sin entrar a ahondar en las definiciones más ortodoxas de lo que es ser liberal, en Costa Rica el único partido político que ha levantado la bandera de las ideas liberales de forma abierta ha sido el Movimiento Libertario, y ha sido Otto Guevara como candidato a la presidencia en varias oportunidades el que se ha encargado de liderar este movimiento por más de 20 años, Guevara y los fundadores del Movimiento Libertario deben sentirse orgullosos de ver a estos jóvenes luchar por más libertades, menos impuestos y por un Estado más eficiente.

Guevara y sus fundadores sembraron esta “semilla ideológica” que empieza a germinar por todo el país, los jóvenes empiezan a comprenderla, los liberales promueven la prosperidad a base de trabajo y esfuerzo individual, cosa que los partidos de izquierda sean estos gobiernos comunistas o de izquierdas radicales como los chavistas nunca lo harán, su ideología como se sabe es repartir miseria.



Nos complace ver que más jóvenes liberales se muestran abiertamente orgullosos de levantar esa bandera liberal, nos complace ver que estos jóvenes son estudiosos, inteligentes y que han llegado a identificarse como liberales por sus propios pensamientos, no adoctrinados por universidades y profesores que profesan programas socialistas. Podemos mencionar entre estos jóvenes a las candidatas a diputadas Natalia Díaz y Alejandra Pereira,  así como John Fonseca y David Rodríguez fieles defensores de las causas liberales en Costa Rica.

Es gratificante ver la independencia de estos jóvenes, pues muchos de ellos han rechazado aquellos modelos políticos heredados por tradiciones familiares y no por su propia convicción.

Nos agrada ver que estos jóvenes comprenden lo que significan las libertades individuales, el respeto de los derechos humanos y nos agrada ver que estos jóvenes han comprendido que el despilfarro y la mala administración de las finanzas públicas  deben detenerse.

Nos complace ver que todos estos jóvenes liberales entienden plenamente el emprendedurismo, saben que ese es el camino de la prosperidad, y saben también que generar empleo es el mayor reto que tiene cualquier gobierno en beneficio del país.

Ojalá que al igual que aquellos jóvenes que hicieron historia a finales de los cuarenta y principios de los cincuenta, estos jóvenes liberales empiecen hacer su propia historia y logren construir con sus ideas un país mejor para todos.

Si no encontró lo que buscaba, intente utilizando nuestra herramienta de búsqueda: