Reflexión de vida, el último examen como hijo

Por Carlos Vilchez Navamuel

Al igual que otras personas muy cercanas a mí, he estado viviendo una etapa de la vida que me ha inducido a la reflexión, es ley de vida, tiene que ver con el envejecimiento personal, el de los familiares más cercanos y sus consecuencias.

Llegado el día y de manera súbita, los años se vienen encima y nos encontramos rondando los cincuenta, y sesenta, nuestros padres se acercan a los ochenta y los noventa, es entonces cuando empezamos el último examen de vida como hijos.

Hemos aprendido con nuestros padres desde que nacemos, aprendemos a caminar, a oír, a hablar, nos educamos bajo sus creencias y costumbres, nos ven crecer -y muy importante- contamos durante mucho tiempo con el amor, el respaldo y el cariño que solo ellos nos pueden dar.

Una vez hecho el aprendizaje en el hogar, empezamos a independizarnos poco a poco, pero siempre aprendiendo como hijos, mas tarde, construimos nuestras propias familias y aprendemos a ser padres, pero como padres seguimos siendo hijos y mientras nuestros hijos -sus nietos- crecen, vemos a nuestros padres envejecer, casi sin percatarnos de esa realidad.

Pasado el tiempo, y si todo a salido bien, nuestros padres llegan a edades cercanas a los ochenta, es en ese momento cuando empieza el último examen de vida como hijo, la faena es complicada, nadie está preparado para esto, no recibimos cursos, ni sabemos nada al respecto, de pronto vemos a nuestros padres con impedimentos físicos, aparecen enfermedades, y como muchas cosas de la vida, esta lección deberemos aprenderla viviéndola, el examen empieza, los hijos ocupados con sus familias y obligaciones deben asumir ciertas responsabilidades, las familias necesitan agruparse y respaldarse, la tarea no es fácil, los padres requieren de muchos cuidados cual si fueran niños y conforme envejecen sus necesidades son muy parecidas a la de los bebes.



Algunas personas no saben como reaccionar y huyen del problema, las personas que asumen la responsabilidad lo hacen porque su corazón así se los dicta. Pero esto trae consecuencias, su sistema de vida cambiará y por lo tanto deberá tener en cuenta su propio cuido.

Un artículo escrito por la Psicogerentóloga, Jenny Mora V., titulado “Eficacia en el cuidado de personas con Alzheimer” publicado en un periódico nacional nos da una idea de cómo deberíamos enfrentar los problemas cuando uno de nuestros familiares tiene esta enfermedad, sin embargo pienso que muchas de las cosas que ahí se mencionan son válidas para resolver los problemas generales que se tienen cuando las personas llegan a cierta edad pues los problemas son parecidos. http://wvw.nacion.com/ln_ee/2008/septiembre/22/opinion1710224.html

El artículo destaca tres elementos con relación a los cuidados con el enfermo, estos tienen que ver con el cuadro específico que presenta la persona mayor, con la salud del cuidador que también tiene su propio cuadro y como cuidar al cuidador.

Con respecto al cuidador nos dice algunas cosas importantes que se deben entender, entre ellas se mencionan las siguientes: el cuidador va a experimentar agotamiento, el cuidador no debería ponerse en segundo plano, el auto sacrificio total no tiene sentido, el cuidador deberá ser capaz de delegar tareas, mantenerse auto motivado, cuidarse a si mismo de la alimentación y de sus propios descanso y permitirse un descanso diario y semanal, realizar ejercicios, expresar a otros sus frustraciones etc. etc.

Lo aquí señalado es suficiente para comprender que el último examen como hijos es importante, no-solo, para cumplir como personas con nuestros progenitores, si no también comprender esta etapa de la vida y cumplirla con toda responsabilidad, con cariño, paciencia y tolerancia, nos recuerda también que los que seguiremos ese proceso seremos nosotros.

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