Serruchadas de piso entre políticos

Por Carlos Vilchez Navamuel

Conforme pasa el tiempo las “serruchadas de piso” entre los mismos políticos costarricenses han ido aumentando, cada día los golpes bajos son más fuertes,  acusaciones van y vienen, unas pocas con fundamento y otras sin nada de pruebas,  el problema es que algunos de ellas no tienen ni pies ni cabeza, no producen nada positivo y el daño es mucho mayor del que se sospecha.

Entendemos que esto es parte del juego de la política electoral,  pero el problema es que con esta forma de actuar, el pueblo se cansa, se aburre y los políticos pierden credibilidad. Nunca antes como ahora se había visto tanta denuncia ante la Fiscalía, podríamos decir sin miedo a equivocarnos que representantes de todos los partidos han sido señalados de una u otra forma.

La Fiscalía, ha hecho eco de las denuncias y ahora aparece estar más interesada en estos temas porque son mediáticos,  quiere lucirse, lo malo es que muchas veces se violan algunos derechos de los ciudadanos.

Pero el verdadero festín se lo dan los medios de comunicación que sí se benefician económicamente con todo esto; y es que estos dimes y diretes son el “combustible” con que trabaja este gremio tan poderoso. ¿Que mejor que dar noticias con las denuncias entre politiqueros?  El negocio funciona, titulares cortando cabezas, todo el que sale mencionado en alguna publicación es culpado ante la sociedad antes de ser juzgado, noticias “lights” por doquier, se venden periódicos, y así se gana raiting en la radio y la televisión.

Las acusaciones por cualquier cosa aparecen, un día es un ex presidente, el otro un diputado, ex funcionarios y candidatos son cuestionados, nadie se salva, pero con el tiempo ¡oh sorpresa! la fiscalía desestima algunos casos, y sin embargo el acecho político continúa, las dudas  se metieron en la mente de la gente y no hay forma de convencerlas de lo contrario, se cuestionan las instituciones y se lesiona la democracia y se hace un gran daño al país.



La gente no entiende, las “personas” son juzgadas mediáticamente, nada más,  pero una vez que han sido expuestas a los medios, el daño es irreversible aún si estas resultan inocentes.

La Fiscalía indaga primero, pero una cosa es eso y otra muy distinta cuando se logra recopilar pruebas suficientes para llevar a la persona a juicio para ser juzgada. Sabemos que la justicia  no es perfecta, que son seres humanos los que trabajan en ella, y es nuestra obligación ir perfeccionándola. Las conclusiones de la Fiscalía deben de respetarse aún si no estamos de acuerdo con sus resultados,  si ponemos en duda la institucionalidad, esta se debilita, pierde credibilidad y la democracia se empieza a tambalear.

Los ejemplos recientes conocidos por una gran mayoría de ciudadanos comprueban lo que aquí hemos expuesto, hasta el momento se desestimaron causas entre otros contra el ex presidente José María Figueres Olsen, contra Rodrigo Arias Sánchez, Roberto Dobles y contra el diputado Justo Orozco, y por los vientos que soplan lo mismo le ocurrirá al ex candidato a la presidencia Otto Guevara. Sin embargo la opinión general de la gente sobre estos casos sigue siendo negativa.

Pensamos que no se vale tanta irresponsabilidad,  por un lado el gasto del estado es muy grande para verificar cada una de las denuncias político electoreras que se hacen, por otro se le causa un daño moral a las personas que se les quiere ensuciar y por otro lado como lo dijimos más arriba el político día a día pierde credibilidad.

Son muchos los políticos y funcionarios honrados, de seguro que es la gran mayoría, no debemos seguir por este camino de falsas acusaciones por politiquería, las acusaciones deben ser bien fundamentadas, de lo contrario no deberían realizarse.

 

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